Mass Destruction 2, aunque a primera vista parezca uno de tantos matamarcianos de corte clásico, encierra tras de sí una tremenda capacidad de divertir y de entretener al jugador, con varias características que lo desmarcan del perfil habitual de estos juegos.
Por encima de todo, hay que destacar que la jugabilidad y el desarrollo de las partidas son brutales para el pequeño tamaño de la descarga. Acumulando puntos, podrás ir comprando o aumentando la potencia de tus armas (hasta 12 diferentes), material para reparar la nave, mejorarla, etc, y todo en un interfaz increíblemente cómodo. Los gráficos y la banda sonora MIDI de Mass Destruction 2 entran dentro de la media en este género.
Desde luego, los amantes de los juegos de naves no podrán desengancharse de este Mass Destruction 2, cuya particular propuesta y estilo de juego le dotan de una variedad y un atractivo inusual en un género tan explotado como el de los matamarcianos.